- No confío en la gente que usa gel en el pelo.
- No confío en los hombres con barba candado ni en los que tienen ese triangulito diminuto justo por debajo del labio inferior. Los primeros son garcas, los segundos simplemente hijos de puta y además me dan asco.
- No confío en las minas que se pintan en los medios de transporte (además que durante todo el trayecto me quedo mirándolas imaginándome cuando el transporte de un sacudón el delineador va ingresar dentro de su glóbulo ocular y... jejejeje me encanta!).
- No confío en las personas que a todo te dicen que si y mucho menos en las que te dicen tres veces seguidas que si, sisisi. Sabelo, por más convincente que parezca, no lo va hacer, te esta mintiendo descaradamente.No creo en nada que me diga una persona a las "que ya les paso de todo"
- No confío ni un poco, más que en cualquiera de estas anteriores, en las personas (tanto hombres como mujeres) que usan alianzas que no son suyas y con esto me refiero a las personas que no están casadas ni comprometidas ni nada y usan la alianza de su tío/abuela/padre/madre o de quien sea porque la quería mucho o la pindonga que sea.
- Y detesto, y tampoco le creo nada, a las personas que mandan mails personales desde el mail del trabajo (y no hablo de cadenas de amigos que están aburridos en el trabajo y les es mucho mas sencillo hacerlo desde el mail del laburo que lo tenes abierto todo el dia) solo para que aparezca que en la firma que son gerentes, jefes o que trabajan en una empresa importante. Boludos!

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